La transformación digital ha impulsado la adopción de infraestructuras cloud y modelos de redes híbridas, combinando entornos locales con servicios en la nube.
Si bien esto aporta escalabilidad y eficiencia, también amplía la superficie de ataque. Entre los riesgos más comunes destacan:
- Configuraciones inseguras
- Accesos sin control
- Fuga de datos sensibles
- Falta de visibilidad
Para mitigar estos riesgos, las empresas implementan controles como:
- ZTNA para accesos seguros
- DSPM para protección de datos
- CASB para control de aplicaciones cloud
- Cifrado y segmentación
La seguridad cloud requiere monitoreo continuo, cumplimiento normativo y gobierno de identidades.
Adoptar una estrategia de protección integral permite aprovechar la nube sin comprometer la información corporativa.
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